7 consejos de una empresa familiar con más de 50 años de experiencia
Casi no hay nada que ocupe tanto espacio en una familia con niños como el sueño. Cuando tu hijo duerme bien, toda la familia respira tranquila. Y cuando no, todos lo notan.
En LIFETIME Kidsrooms, fabricamos camas infantiles desde 1972. A lo largo de más de 50 años, hemos hablado con miles de padres sobre lo mismo: ¿Cómo conseguimos que nuestro hijo duerma y se sienta seguro mientras duerme?
No existe una solución mágica. Pero hay algunas cosas que marcan la diferencia para la mayoría de los niños. Este es nuestro mejor consejo.
1. Haz que la rutina sea predecible
Los niños se desarrollan bien con lo conocido. Una rutina constante a la hora de dormir indica al cuerpo que el día está llegando a su fin: baño, cepillado de dientes, pijama, un libro y buenas noches. El orden importa más que la hora exacta. Son los mismos pequeños pasos cada noche los que crean calma.
2. Baja el ritmo gradualmente
Puede ser difícil para un niño pasar de estar muy activo a dormirse en un instante. Empieza a atenuar las luces y a bajar el ritmo 30-60 minutos antes de acostarse. Apaga la televisión y las pantallas con bastante antelación, y elige juegos y actividades tranquilas.
3. Crea un dormitorio que invite a dormir
Un buen entorno para dormir suele ser oscuro, tranquilo y agradablemente fresco. Muchas personas recomiendan alrededor de 18-20 grados Celsius (64-68 °F). Si tu hijo tiene miedo a la oscuridad, una luz nocturna suave puede proporcionar consuelo sin alterar el sueño.
4. Dale a tu hijo una cama en la que se sienta seguro
La seguridad tiene que ver tanto con los sentimientos como con el entorno físico. Una cama debe ser estable, estar bien fabricada y tener el tamaño adecuado para tu hijo. Muchos niños duermen mejor cuando pueden entrar y salir por sí mismos y sienten que la cama es suya. Esa es la idea detrás de las camas inspiradas en Montessori, donde los niños pueden ser independientes a su propio ritmo.
5. Deja que tu hijo decida (un poco)
La independencia crea seguridad. Deja que tu hijo elija entre dos pijamas, dos cuentos para dormir o qué peluche se va a la cama. Las pequeñas elecciones dan a los niños una sensación de control, y eso puede hacer que la hora de dormir sea algo que esperar con ilusión en lugar de algo contra lo que luchar.
6. Ten paciencia durante las transiciones
¿Pasar de la cuna a la cama? ¿Mudarse a su propia habitación? ¿Tener un nuevo hermano o hermana? Los cambios más grandes pueden alterar el sueño durante un tiempo. Dale tiempo, mantén las rutinas y deja que tu hijo se acostumbre a la nueva situación a su propio ritmo. Ayuda hablar del cambio de antemano y presentarlo como algo positivo.
7. Piensa a largo plazo
Una cama que puede acompañar a tu hijo a lo largo de los años proporciona continuidad. Cuando la cama sigue siendo la misma aunque tu hijo crezca, continúa siendo un punto de referencia seguro en un momento en el que muchas otras cosas están cambiando. Por eso diseñamos nuestras camas para que crezcan con tu hijo y por eso muchas de ellas duran para varios niños.
Cuando parece que nada ayuda
Cada niño es diferente y los problemas de sueño pueden tener muchas causas. Si tu hijo tiene dificultades persistentes para dormir o estás preocupado, habla con un profesional de enfermería o un médico.
Un lugar seguro para dormir durante muchos años
Una cama por sí sola no hace que un niño duerma. Pero un lugar seguro, tranquilo y familiar para descansar es una parte importante del conjunto. Descubre cómo nuestras camas están diseñadas para crecer con tu hijo: Explora nuestras camas infantiles
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